domingo, 17 de enero de 2010

FUTURO

El futuro... tema complicado, que muchas veces ni siquiera los meteorólogos son capaces de "adivinar".
Lo cierto es que un acoso no es cosa de risa, porque aseguro en primera persona, que es capaz de cambiar a una persona para siempre, y por lo tanto, también cambian sus espectativas, y a raíz de esto el rumbo de su vida.
Este cambio puede suceder para bien o para no tan bien, muchas veces en nuestra vida cotidiana, ignoramos como nuestros pequeños gestos hacia las personas, pueden afectarles de un modo que no habíamos previsto, si aplicamos esto a una escala de la vida, un niño que halla sufrido acoso, y que no halla desarrollado su pensamiento del modo correcto, no va a apuntar tan alto a la hora de escoger una carrera que otro que no lo ha sufrido, por el hecho de que el primero se siente cohibido, porque no ha podido desarrollar al cien por cien sus facultades, ya que no se ha sentido apoyado, y esto influirá de un modo u otro en su futuro.

Yo no se qué será de mí dentro de cinco o diez años, pero si se que he conseguido tener unas espectativas que me habría sido imposible tener hace a penas dos años, he conseguido llegar a plantearme que puedo ser lo que yo me proponga siempre y cuando disfrute haciendo lo que hago, he logrado pensar que no tengo porqué fracasar y quedarme por el camino para no llegar nunca a mi sueño, sea el que sea.

He conseguido mucho más que no creerme una fracasada al cien por cien, porque ahora me planteo metas que tal vez pueda llegar a alcanzar, ahora tengo una teoría propia de como debo afrontar mi vida, me he dado razones para pensar que si apunto muy alto, aunque me quede por el camino y no necesariamente llegue hasta donde me he propuesto, siempre llegaré más alto que si hubiese apuntado al suelo. He comprendido que la felicidad no está en una escala social elaborada por esquemas predeterminados que la gente crea en función de las plantillas de la sociedad, la felicidad está en uno mismo, en como te sientes con lo que tu haces, la felicidad está en todas las pequeñas cosas que nos rodean y a las que muchas veces no prestamos la atención que merecen, pero realmente nos hacen sentir bien, la felicidad está en no pensar en lo que podría tener, sino en lo que tengo, en lo bueno que me pasa, y no en lo que a mi me gustaría que pasara.

Quién me iba a decir a mí hace cuatro años, que no solo no iba a ser médico, sino que odiaría las ciencias con toda mi alma, y acabaría estudiando artes, y acabaría gustándome más una sola clase de lo que hago ahora mismo, que todas las de biología de la ESO juntas... a veces es mejor no hacerse ideas demasiado pronto, porque si empiezas a mover tus pies, nunca sabes a dónde te pueden llevar... por eso tampoco quiero mirar mucho al futuro ahora mismo, porque estoy muy ocupada viviendo el presente día a día, y supongo que viviendo mi presente, poco a poco voy construyendo el futuro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario