miércoles, 20 de enero de 2010

DI STOP AL ACOSO

Si te hallas alguna vez en tu vida en presencia de un acoso hacia alguien, del tipo que sea,NUNCA JAMÁS DEBES CALLARTE.
El tiempo que tardas en decidirte a involucrarte en una situación así, es tiempo que perjudica a quien está recibiendo esa agresión.
Lo que más puede ayudar que hagas, es prestarle apoyo a esa persona rápidamente, un apoyo incondicional, independientemente de quién sea. No debes tener miedo, porque el miedo es lo que nos pone cadenas y nos ata para impedirnos hacer lo que realmente queremos, o lo que consideramos correcto, rompiendo esas cadenas nos hacemos libres. De este modo, si ayudas a esa persona en lugar de quedarte callado, o reir las gracias que le hacen daño, si tú saltas a defenderle, aunque en un principio no sea delante de todos, sino prestándole ayuda a él/ella directamente, hablando, quedando, prestándole tu apoyo, ayudándole a ver que no está solo y que hay alguien que le apoya, le harás más bien de lo que pueda hacer cualquier adulto.
Al mismo tiempo que haces eso, puedes tratar de introducirlo/a en tu grupo de amigos, porque si logras que más gente lo acepte, y le presentas más personas, eso implica que tiene más apoyos, y que en caso de que tú saltes por el/ella ante una agresión de su acosador, no estarás solo y más gente te apoyará, y a la víctima también. Esto hará que el acosador retroceda, ya que en el fondo solo es un cobarde, que se atreve a pasar por encima de una persona respaldado en un grupo, pero no se atreve a pasar por encima de una persona que tiene apoyos.

Lo cierto es que lo realmente efectivo, no es símplemente quejarse y dejar el asunto en manos de un adulto; lo que más puede hacer en un caso así, es la misma gente, que los mismos compañeros en lugar de apoyar a quién hace el daño, lo hagan al revés. Con esto tampoco estoy diciendo que no se avise a ningún adulto, porque los adultos pueden prestar su ayuda dando consejos que muchas veces pueden sernos de utilidad, y siempre podrán tomar decisiones si llegado el momento la cosa no cambia, o empeora.

SI TU HISTORIA EMPIEZA POR A

Si tú te encuentras actualmente en esta situación, permíteme que te diga que lo siento, porque sin lugar a dudas, no es ni mucho menos, el camino más facil.
Debes saber cosas, que por obias que parezcan, siempre debes tener en cuenta, y a veces pese a todo, tal vez te hallas olvidado de ellas; lo primero de todo, el acoso es algo que no tiene ninguna razón real para suceder, es decir, tu no tienes la culpa de nada, ni te lo mereces, ni te lo inventas, ni nada por el estilo, aunque puede que algunos de aquellos que te hacen la vida imposible te lo digan así... debes saber que eso es un mecanismo de defensa psicológica para justificar lo que hacen, por que si no se lo dijeran, no tendrían ningún "motivo" para seguir con ello; segundo, tú eres mil veces mejor que ellos, y debes tener siempre la autoestima muy alta, porque ellos te recalcarán tus defectos o carencias por encima de todo, pero eso no debe importarte, todos tenemos defectos, y muchas otras virtudes para compensarlos, por eso tú debes centrarte en tus cualidades, y olvidar tus defectos por una temporada; y por último, recuerda que TODO TIENE UN FINAL, y esto es solo un mal momento de tu vida, que tarde o temprano pasará, y te aseguro que el paso del tiempo cierra todas las heridas que hallas podido tener abiertas, y tu cerebro poco a poco lo irá recordando como algo más lejano, y se empapará de los mejores recuerdos que vivas después, no solo de lo malo.

TRUCOS PARA QUE SE TERMINE ANTES:

El mejor remedio para curar todo mal, es la RISA. Parece mentira que algo tan simple como esto, pueda ayudar a sacarnos de determinados apuros, aunque por descontado no vale para todo, para esto si que sirve de mucho; lo primero que debes hacer, es aprender a reirte de ti mismo, esto implica que has logrado aceptar todas tus cualidades y defectos al cien por cien, y que eres consciente de tus limitaciones, parece una tontería, pero aquel que sabe reirse de si mismo, no se ve tan afectado a nivel personal por las bromas que los demás puedan hacer sobre él, y esto hace que se pueda reír (aunque no comparta la broma del todo...) de todos los ataques que los demás hacen con respecto a su persona.
El peor enemigo de quien acosa, es la risa, porque él busca hacer daño, y la risa le demuestra que no lo ha logrado.
Otra técnica que puedes intercalar con la risa, es la INDIFERENCIA. Porque si el acosador ve que no te importa en absoluto lo que te diga, no va a merecerle la pena seguir gastando saliva para que sus palabras caigan en oidos sordos.
Si tu acoso no es solo verbal, sino que también es algo físico, la cosa no se reduce solo a eso. En mi opinión, lo mejor que puedes hacer en caso de este tipo de acoso, es cambiar de colegio o instituto, y cortarlo de raíz, dejar de ver a esa gente para siempre, cuanto antes mejor, y dejar atrás todo ese asunto para empezar de cero, como si aquello hubiese sido un paréntesis en tu vida que no recuerdas, porque tu te mereces que te pase todo lo bueno que pueda ocurrirte, y no mereces estar recordando eso todos los días, por eso debes tratar de olvidarlo por todos los medios y pasar página en cuanto puedas.

LO QUE PUEDES HACER PARA SOBRELLEVARLO:

Durante el tiempo que pasa hasta que esta situación cesa, es complicado centrarse en otras cosas, pero debes hacerlo para no malgastar todo tu tiempo pensando en lo que va a pasar mañana, ni buscandole explicaciones a las cosas. Para esto, debes buscar cosas que te entretengan, y te hagan sentirte mejor con tigo mismo, algunos ejemplos de cosas que puedes hacer son los siguientes:
-Apuntarte a actividades que te gusten fuera de tu centro de enseñanza, para así poder conocer gente que le guste lo mismo que a tí, y que tal vez es más parecida en gustos a tu forma de ser, y por lo tanto tal vez puedas encontrar apoyo, incluso amistad en ellos. (Algunos lugares que organizan gran cantidad de actividades por raras que sean, son las casas de juventud, hay una en cada barrio).
-Fíjate en las pequeñas cosas que te gusten, y céntrate en ellas; por ejemplo, si suena tu cancion favorita en la radio, o hace sol, o llueve, nieva, tus padres han hecho para comer tu plato favorito, etc.
-Puedes apuntarte a actividades del voluntariado de tu ciudad, porque así puedes conocer situaciones de gente que tiene más problemas que tú, puedes centrar parte de tu tiempo en pensar cómo puedes ayudarles a solucionar algunos de sus problemas, y puede que te des cuenta, de que a lo mejor hay gente que lo está pasando muy mal, y no está tan lejos de tí como pensabas. Esto no solo te ayudará a distraer tu atención de las preocupaciones, sino que les ayudará a ellos, porque seguro que tu les puedes aportar algo que no tenían, y también ellos te ayudarán a crecer como persona, y a mejorar tu forma de ver las cosas.

domingo, 17 de enero de 2010

FUTURO

El futuro... tema complicado, que muchas veces ni siquiera los meteorólogos son capaces de "adivinar".
Lo cierto es que un acoso no es cosa de risa, porque aseguro en primera persona, que es capaz de cambiar a una persona para siempre, y por lo tanto, también cambian sus espectativas, y a raíz de esto el rumbo de su vida.
Este cambio puede suceder para bien o para no tan bien, muchas veces en nuestra vida cotidiana, ignoramos como nuestros pequeños gestos hacia las personas, pueden afectarles de un modo que no habíamos previsto, si aplicamos esto a una escala de la vida, un niño que halla sufrido acoso, y que no halla desarrollado su pensamiento del modo correcto, no va a apuntar tan alto a la hora de escoger una carrera que otro que no lo ha sufrido, por el hecho de que el primero se siente cohibido, porque no ha podido desarrollar al cien por cien sus facultades, ya que no se ha sentido apoyado, y esto influirá de un modo u otro en su futuro.

Yo no se qué será de mí dentro de cinco o diez años, pero si se que he conseguido tener unas espectativas que me habría sido imposible tener hace a penas dos años, he conseguido llegar a plantearme que puedo ser lo que yo me proponga siempre y cuando disfrute haciendo lo que hago, he logrado pensar que no tengo porqué fracasar y quedarme por el camino para no llegar nunca a mi sueño, sea el que sea.

He conseguido mucho más que no creerme una fracasada al cien por cien, porque ahora me planteo metas que tal vez pueda llegar a alcanzar, ahora tengo una teoría propia de como debo afrontar mi vida, me he dado razones para pensar que si apunto muy alto, aunque me quede por el camino y no necesariamente llegue hasta donde me he propuesto, siempre llegaré más alto que si hubiese apuntado al suelo. He comprendido que la felicidad no está en una escala social elaborada por esquemas predeterminados que la gente crea en función de las plantillas de la sociedad, la felicidad está en uno mismo, en como te sientes con lo que tu haces, la felicidad está en todas las pequeñas cosas que nos rodean y a las que muchas veces no prestamos la atención que merecen, pero realmente nos hacen sentir bien, la felicidad está en no pensar en lo que podría tener, sino en lo que tengo, en lo bueno que me pasa, y no en lo que a mi me gustaría que pasara.

Quién me iba a decir a mí hace cuatro años, que no solo no iba a ser médico, sino que odiaría las ciencias con toda mi alma, y acabaría estudiando artes, y acabaría gustándome más una sola clase de lo que hago ahora mismo, que todas las de biología de la ESO juntas... a veces es mejor no hacerse ideas demasiado pronto, porque si empiezas a mover tus pies, nunca sabes a dónde te pueden llevar... por eso tampoco quiero mirar mucho al futuro ahora mismo, porque estoy muy ocupada viviendo el presente día a día, y supongo que viviendo mi presente, poco a poco voy construyendo el futuro.

PRESENTE

A día de hoy, estudio primero de bachillerato en la escuela de artes. De modo que puedo decir que cumplí lo que me había prometido a mi misma, y efectivamente, todo ha cambiado de arriba a abajo en mi vida.
No solo porque halla conocido nueva gente con la que he podido ser yo desde el principio, sin temor a represalias de ninguna clase, simplemente una persona que es fruto de todo su pasado anterior, con sus cosas buenas, y también malas (que no son pocas).
Actualmente, por primera vez en mi vida, puedo decir, que estoy más cerca de llegar a ser yo misma de lo que me he encontrado nunca. Puedo levantarme por la mañana y pensar, hoy va a ser un gran día, y si no ocurre, pues no pasa nada, porque siempre hay días y días, y ya no tengo la presión que antes me impedía respirar cada día, haciendolo pasar lenta y pesadamente como una era. Ahora puedo decir, que me visto como quiero sin temor a que me digan lo rara que soy... soy rara, ya lo sé, pero no es solo que no me importe, es que tal vez sea eso lo que me hace ser yo misma, y tal vez todos seamos raros, aunque muchos nunca lleguen a darse cuenta de ello.
No tengo miedo de qué pasará mañana en clase, ni deseo desesperadamente que llegue el fin de semana para encerrarme en mi casa y no volver a ver esas caras hasta el lunes... ahora deseo que llegue el fin de semana para salir por ahí con gente.

Lo cierto es que aún me queda mucho camino por andar, hasta llegar a saber quién soy... algo que tal vez nunca llegue a saber, y lo cierto es que no me supone ningun problema ignorarlo durante el resto de mi vida, porque si lo piensas bien hay mucha gente que cree que sabe de si mismo todo lo que debe saber, y aún con el paso de los años, se sigue sorprendiendo ante cualidades o defectos que ignoraba poseer. En el fondo, es una tontería, porque cada uno puede llegar a ser lo que desee.
Supongo que yo después de mucho pensar, aún ignoro una gran parte de cosas acerca de mi misma, pero ahora mismo, se algo seguro al cien por cien, y es que a día de hoy, fruto de lo que he pasado, no me agobia la soledad, es más, no considero que sea ningún problema, y supongo que en cierta medida va muy unida a la libertad.
La libertad para mí es uno de los pilares que sostiene mi vida, el día en que me falte dejaré de ser yo para ser de nuevo algo que no soy, porque el hecho de ser libre, hace que una persona pueda llegar a cualquier lugar, y la hace una persona fuerte, capaz de tomar sus propias decisiones.
En estos años he llorado bastante, pero he aprendido mucho más, y a día de hoy puedo asegurar no solo que ya no temo quedarme sola, ni no tener un grupo de amigos del alma, sino que el no tener un grupo de amigos fijo, logra que no te encasilles en nada, tu puedes ser tú libremente, y disfutar de gente distinta que te puede aportar cosas que no tienes.

Por todo esto, hoy creo que puedo decir eso de que soy feliz, aunque siempre quede la incertidumbre del mañana.

PASADO

No voy a dar excesivos detalles de todo lo que me ha pasado, entre otras cosas porque mi memoria selectiva, por suerte no lo recuerda todo.
Yo he sufrido, principalmente dos tipos de acoso en mi vida, supongo que han ido de acuerdo a la edad en la que se producieron.

El primero, se produjo cuando yo tenía diez años. Realmente no se prolongó durante mucho tiempo, pero hizo una huella muy profunda en mi personalidad, y supongo que de algún modo por tonto que pueda parecer, me cambió para siempre. Este primer acoso, fue más palpable, de hecho en el colegio los profesores pudieron notarlo, ya que con diez años, se tiene una menor conciencia de las consecuencias de los actos, que la que se tiene a los quince.
Naturalmente, las cosas que le afectan a una niña de diez años, (como que todas las que considera sus amigas la llamen pija... y otra serie de cosas que prefiero no especificar, que la excluyan de los cumpleaños, que los chicos de su clase le peguen collejas sin ninguna explicación más convincente de que es "rara", que sus "mejores amigas" le den la espalda y le digan que todo lo que le ocurre se lo está inventando), no son las mismas que afectarían a una persona unos años mayor. Pero lo importante no es lo que ocurre realmente, sino lo que se siente.

Yo actualmente no recuerdo la inmensa mayoría de las cosas que me pasaron entonces, sin embargo si recuerdo con claridad como me sentía, o incluso cosas que pensaba. Me sentía muy mal con migo misma, porque un niño con esa edad piensa que normalmente las cosas que le ocurren tienen alguna explicación, de modo que yo trataba desesperadamente de buscar esa explicación, que pudiera hacerme ver a mi misma qué era lo que yo estaba haciendo mal en todo aquel asunto, pero no podía encontrarla, porque realmente no existía ninguna, y eso me hacía sentirme todavía más frustrada. A parte de esto, yo me sentí especialmente dolida, porque mis amigas "de toda la vida", me habían fallado, y no solo eso, sino que me habían dado la espalda, y según ellas, yo me merecía lo que me estaba pasando... esto fue con diferencia lo peor de todo, ya que no sabía porqué me lo merecía, y cuando yo lo preguntaba la única respuesta por su parte, era que yo ya lo sabía.

Todo lo que ocurrió ese año, hizo de mí al terminar el curso una persona completamente distinta de la que se había sentado en un pupitre de la primera fila el primer día de clase de ese mismo año. Pasé de ser una niña muy alegre y habladora, a ser una persona algo más fría y callada. No me atrevía a dar mi opinión sobre nada, porque temía que el pensar distinto sobre algo desatara un conflicto para el que yo en aquel momento no estaba preparada. Tenía miedo de volver a quedarme sola, y empecé a dejarme llevar por los demás para tratar de caerles bien, y sentirme dentro de un grupo, del que realmente no formaba parte. Temía las criticas de los demás por encima de todo, y dejé de ser yo misma para ser alguien que no era, alguien que decía palabrotas como una camionera, alguien que empezó a escuchar heavy metal para que no me asociaran más con que era una ñona, alguien que en definitiva vivía más pendiente de todo lo que los demás dijeran de ella, que de la persona que ella era en su día a día.
después de aquel año, todo cambió para "bien", yo me reconcilié con mis adoradas y maravillosas amigas del alma, y a los dos años nos fuimos juntas al mismo instituto, las tres planeabamos estudiar medicina juntas, irnos de viaje por el mundo a conocer otras culturas, y ser amigas por siempre jamás como sucede en los cuentos de disney que tanto gustan a los niños.

Primero de la eso fue una año duro para mí, porque comencé a darme cuenta, de que realmente, tras haber cambiado tanto en el año anterior para reconciliarme con mis amigas, había llegado a un punto, en el que yo había pasado de ser una pija a ser una heavy... y realmente me había perdido por el camino, ahora era un híbrido compuesto íntegramente por millones de contradicciones que tiraban de su cerebro hacia todas direcciones, y una persona a la que en verdad, sus amigas trataban más que como a un ser humano, como a un bufón, o similar, al que podían tirar a la basura cuando quisieran, y utilizar en función de sus intereses en todo momento. Yo ese año, solo lo pensaba, fingía que era una persona que no era, fingía que me sentía feliz poniéndome una solemne careta de "chica buena que adora el heavy metal", y mintiendome a mi misma diciendo que mis amigas eran tal, y no unas víboras como mi subconsciente en ocasiones las contemplaba en sueños. De modo, que tuve un "año feliz".

El principio de 2º de ESO fue tranquilo, todo como hasta el año anterior, una vida feliz.
Pero yo traté de ser una persona diferente a la que había mostrado en los dos últimos años, una persona como la que realmente soy, porque ese verano, al fin me había dado cuenta
de que ser quien no era, no me compensaba, ya que, tal vez a la larga, sea mejor estar bien con tigo mismo, que de cara a la galería ¿No?. Ese año, me propuse mostrarme como yo me sentía, y así lo hice, me abrí a la gente, sin dejar de lado a mis amigas, traté de marcar mis límites personales, que hasta entonces habían sido violados y pisoteados... y a raíz de esto, comenzó mi segundo acoso.

Ese año rompí definitivamente con mis amigas, cuando realmente me demostraron que no eran capaces de respetarme como yo era realmente, cuando suspendieron mi prueba de fuego, comprendí que ya no podía ser más lo que los demás querían que yo fuera, porque lo único que hacía era perjudicarme a mi misma. Después de haber concluido en esto, traté de alejarme de ellas, y estar más con otra gente, las evité... pero decidí que yo no estaba dispuesta a hablar mal de ellas por la espalda, porque habían sido mis amigas, y las había querido... y en el tiempo que yo perdía intentando hablar con la gente que mejor me caía, ellas me ponían de vuelta y media por la espalda con esa misma gente, y luego mi relación con esas personas era completamente distinta de lo que podía haber sido en un principio, me miraban distinto, como si yo hubiese cometido un crimen contra la humanidad. Mientras ellas seguían quedando con gente y entablando relaciones con las personas que más afines me eran, a mí nadie me llamaba para quedar ningún día, y yo me quedaba en casa sola, pensando en todo lo que me habían hecho en mi vida, y tratando de apoyarme en que yo era de nuevo la persona que siempre había sido, y salir a flote con eso. Es cierto que a partir de aquel momento, yo empecé a caer mejor de cara a la galería... pero no me importaba, porque nadie me tendía una mano, ellas seguían en la misma pandilla que yo, metiéndome cortes hirientes a la menor oportunidad, y dejándome en ridículo delante de aquellos que más podrían haberme ayudado.

Esa situación continuó en tercero, con la diferencia de que yo comenzaba a preguntarme de nuevo, qué había hecho yo para que no solo nadie quisiera acercarse lo suficiente a mí como para conocerme, sino que nadie se tomara en serio mis sentimientos. Ideas y pensamientos depresivos surcaban mi cabeza todos los días, las cosas se me hacían tediosas e insoportables... comenzaba a tirar la toalla, por que por mucho que yo hiciera para caer bien siendo yo misma, siempre había gente que me daba la espalda, y otra que a lo mejor trataba de animarme, pero a la hora de la verdad, cuando yo pasaba tardes y tardes enteras hinchándome a llorar porque la soledad era un camino que yo recorría sin darme cuenta, un camino en el que yo no quería estar, y que por supuesto, me veía obligada a recorrer completamente sola (con la ayuda de mi madre, pero naturalmente, por muy bien que me lleve con ella... a veces no era capaz de comprender al cien por cien como me sentía).
Definitivamente, aquello no era lo que yo había soñado para mi adolescencia. Y solo podía recrearme en que yo era mejor persona que todas aquellas que me daban la espalda de una forma descarada, pero llegaba un momento en que no servía de nada, porque mientras todos los demás contaban lo bien que lo habían pasado el fin de semana, cuando a mí me preguntaban qué había hecho, no podía decir otra cosa que, "he estado en mi casa y no he quedado con nadie", lo cual a los ojos de la gente no ayuda mucho a que te vean como alguien mentalmente sano y normal.
Pero lo más frustrante de todo, es que llegados a ese punto, yo no tenía control alguno sobre mi vida social, es decir, lo que yo deseara o anhelara desesperadamente no importaba nada, porque yo no podía tomar las riendas de mi vida y tomar una decisión que me ayudara a ser libre, porque el miedo me atenazaba al cien por cien.
quería cambiar de instituto, pero me daba miedo que las cosas fueran iguales, o peores, como en años anteriores a ese, de modo que no me atrevía, y eso me hacía sentir completamente desamparada y absolutamente insegura ante el mundo que se cernía cada día sobre mí, plagado de sonrisas superficiales y cortes por la espalda en cuanto nadie más que yo podía escucharlos.

4º fue un año mucho más sencillo, porque ellas no estaban en mi clase. Mi vida social mejoró, conocí más gente, aunque al final todos estuviésemos en la misma pandilla y la cosa siempre quedara "en familia", de modo que seguí prácticamente todo el curso sin quedar una sola vez... pero por lo menos ya no tenía esa tensión de esperar que me metieran un corte en clase, ya no pensaba las 24 horas del día en qué pasará mañana. Por primera vez en mi vida me sentía algo liberada del peso que me había oprimido durante los últimos años, y comenzaba a ver fríamente que por mucho que apreciara a determinada gente de ese grupo, eso no estaba hecho para mí, y yo debía intentar por todos los medios terminar mi transformación conociendo otros ambientes y cosas que pudieran hacerme crecer como persona. Al final del curso anterior me había propuesto que cuarto sería mi último año en ese instituto... para bien, o para mal.

sábado, 9 de enero de 2010

MI HISTORIA EMPIEZA EN A

En este apartado querría explicar, que significa que mi historia empieza en A. Esta a no es ninguna inicial de mi nombre, ni algo que me defina personalmente (al menos no en un sentido estricto). Esta primera letra del alfabeto, es tambien la primera de una palabra que significa demasiado para las personas que la conocen en primera persona, y provablemente bien poco para quienes se hallan de ella a kilómetros de distancia, la palabra acoso.

El acoso es actualmente un tema demasiado común, un tema que provoca polémica... pero realmente, siempre ha existido, siempre ha estado ahí, acechando en la sombra de cada generación. lamentablemente, en la actualidad, tal vez se haya convertido en algo demasiado común, hasta el punto, en que todos deberíamos preguntarnos qué implica esto.

A dónde estamos conduciendo el mundo.

En este blog no pretendo hablar específicamente de lo que es esta palabra, no quiero enumerar los tipos de daño que se puede infligir a una persona, ni de las formas que existen de hacer que no parezca real, ni de nada por el estilo... el sentido que tiene que yo esté ahora escribiendo estas líneas, es que yo desearía que alguien pudiese beneficiarse de ellas de algún modo, a mí me gustaría que la gente comprendiese un poco mejor, no lo que todos sabemos ya... sino todo lo que eso implica de algún modo, bien sea a corto, o a largo plazo.

En mi opinión, no se puede concienciar a la gente explicando en qué consiste algo de un modo superficial, con mucha información, y bien entrelazado, como si hablásemos con un diccionario de la academia de la lengua... yo creo que las cosas no se explican así, sino con ejemplos.

Cuando una persona te explica algo de un modo completamente objetivo, puedes comprenderlo, y saber a cerca del tema, pero no puedes ser consciente al cien porcien de ello, y por lo tanto, esa información queda retenida en tu mente de un modo superficial y efímero, que algún día, no muy lejano, abandonará tu memoria sin que te des cuenta. Por el contrario, cuando tú escuchas una historia que logra captar tu atención, que de algún modo llega a algún lugar de tu interior, esa historia queda grabada a fuego en tu memoria, y es provable que no la olvides jamás. De este modo, lo que pretendo es llamar vuestra atención para que seais conscientes de verdad de lo que implica para una persona el que le ocurra algo así, cómo algo que parece a veces desde fuera tan insignificante, es capaz de cambiar para siempre a una persona y su modo de pensar, cómo algo que es en el fondo tan irracional, puede hacer que el curso de una vida de un giro de 180º.

Para conseguir ésto, me voy a valer un poco de mi historia, que por suerte no es algo que os valla a traumatizar de por vida, pero puede ejemplificar en una medida mínima las consecuencias que el acoso escolar prolongado puede provocar sobre una persona, y cómo puede cambiar su modo de ver la vida e influir en sus decisiones personales.